El taller de interpretación teatral culmina con una actuación abierta al público

El proyecto Distrito Cultura, perteneciente a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, culmina el Taller Montaje de Interpretación Teatral para amantes de las artes escénicas.

Impartido por la compañía grancanaria Profetas de mueble bar, con una representación abierta al público general, el próximo sábado 6 de febrero, a las 20.00 horas en el Centro Cívico de Escaleritas, c/ Magistral Roca Ponsa, ubicado en el Distrito Ciudad Alta.
Impartido por Fernando Navas y Juan Ramón Pérez, directores de Profetas de mueble, los participantes de este Taller Montaje, para el que no se ha requerido experiencia previa ni límite de edad, aunque si ser mayor de 16 años, han podido experimentar el proceso de poner en escena un texto teatral desde la primera lectura, pasando por la evolución en los ensayos y terminando con la presentación del trabajo ante el público, en una representación. De esta manera, han podido conocerán los entresijos del arte escénico participando en la maravillosa aventura de contar una historia en dimensión teatral.
Esta primera experiencia, que tendrá su continuidad a lo largo de este año, se ha centrado en la obra Prometeo Encadenado, la fabulosa tragedia griega de Esquilo, que ha servido para indagar en el arte teatral. Una pieza escrita, quizá en el siglo IV antes de Cristo, y basada en el mito de Prometeo que, con una sabia arquitectura teatral, un papel predominante en el coro y un texto lleno de poesía, invitará a la reflexión sobre el papel del individuo ante el orden establecido, de todos aquellos que se acerquen a la Sala del Centro Cívico de Escaleritas.
Esta iniciativa, nacida con el propósito de ofrecer una opción de desarrollo personal, además de dar a conocer una alternativa cultural, especialmente en aquellas áreas metropolitanas usualmente alejadas de este tipo de ofertas, brinda entre otros beneficios la mejoría en todas las habilidades cognitivo-afectivas, así como en la expresión e incluso la memoria. Debido a que el teatro juega con la imaginación, tanto del espectador como de los participantes, se incrementa, de este modo, la sensibilidad conceptual, además de favorecer la empatía, la capacidad de entender “al otro” y mejorar el ánimo y por tanto la salud.