RADU JUDE 4½ + 4, UN CICLO QUE IMPRIME EN LAS PANTALLAS DEL FESTIVAL EL TALENTO DEL CINEASTA RUMANO

 El certamen contará con la presencia del realizador Radu Jude del 6 al 15 de abril, ya que, además, ha sido invitado a formar parte del Jurado Internacional


Las Palmas de Gran Canaria, jueves 15 de marzo de 2018.- Radu Jude, un cineasta presente en el programa del Festival en los últimos años, se convierte en protagonista del décimo octavo certamen grancanario. El director rumano visitará la ciudad para presentar una selección de sus trabajos (cuatro largometrajes y un corto) y otros cuatro escogidos por él. Su presencia, además, se extenderá del 6 al 15 de abril, ya que ha sido invitado a formar parte del Jurado Oficial de la cita cinematográfica.

Con el cambio de milenio y, especialmente después del premio de Un Certain Regard que logró La muerte del señor Lazarescu de Cristi Puiu, en Cannes 2005, el cine rumano irrumpió llamativamente en el panorama internacional, a pesar de que existiera una importante producción y tradición en el siglo XX. El Festival grancanario lleva casi una década programando a los grandes directores que forman parte de esta nueva hornada de cineastas que registran la experiencia humana de una época convulsa. El cine y, en muchos casos, la presencia física de directores como Cristi Puiu, Cristian Mungiu, Radu Muntean, Corneliu Porumbo y, también las películas de Radu Jude han sido importantes reclamos del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria.

En 2018 la mirada de la cita cinematográfica se detiene en este cineasta considerado como uno de los 10 directores esenciales del cine rumano, según el British Film Institute, y recupera cuatro largometrajes y un cortometraje del realizador escogidos por él, que, además, suma otros cuatro títulos de películas a su juicio, necesarias para acercarse a su filmografía.

La retrospectiva, que cuenta con el apoyo de Hospitales San Roque, incluye sus largometrajes Țara MoartĂ (The Dead Nation), 2017; Inimi cicatrizate (Scarred Hearts), 2016; Aferim!, 2015; Toata lumea din familia noastra (Everybody in Our Family), 2012; y el cortometraje Lampa cu caciula (The Tube with a Hat), 2006. Además, el cineasta rumano propone el visionado de Pays Barbare (Barbaric Land) de Yervant Gianikian y Angela Riccci Lucchi (Francia, 2013); O varĂ de neuitat (An Unforgettable Summer) (Un verano inolvidable) (Rumanía, Francia, 1994) de su compatriota Lucian Pintilie; Vivre sa vie: film en douze tableaux (My Life to Live) (Vivir su vida), de Jean-Luc Godard (Francia, 1962) y la japonesa Otona no miru ehon – Umarete wa mita keredo (I Was Born, But…) (He nacido, pero…) de Yasujirõ Ozu, 1932.

Al realizar una búsqueda con su nombre en la base de datos más destacada para la industria: IMDB, destacan los 50 premios y 28 nominaciones que Radu Jude ha logrado con una trayectoria que suma tres lustros. Sin duda se trata de un director que se ha convertido en una de las voces ineludibles del cine rumano.

Sus primeros pasos los dio en 2002 como asistente de dirección de Costa-Gavras, en Amén. En 2003 se graduó en Dirección en la Media University of Bucharest. Después de un gran historial en producción y realización de cortos y piezas comerciales, en 2005 trabaja junto a Cristi Puiu como asistente de dirección en La muerte del señor Lazarescu, y en 2006, presenta Lampa cu caciula, un cortometraje que supera, en presencia y premios obtenidos en festivales de gran prestigio, a cualquier otro precedente en el cine rumano. Lampa cu caciula llevó a Jude hasta Sundance, San Francisco, Los Ángeles, Grimstad, Hamburgo, Bilbao, Huesca, Trieste, Montpellier, Cottbus, Aspen, Lisboa, Bruselas, Cracovia, Almería, Valencia, etc, logrando en las citas mencionadas el máximo galardón posible.

Con su primer largometraje Cea mai fericitã fatã din lume (La chica más feliz del mundo) (2009), volvió a recorrer importantes festivales, entre otros Cannes o IndieLisboa. Además, visitó el Festival de Berlín: una primera cita con el festival alemán que, si en ese momento le entregó el premio CICAE, poco tardaría en reconocerlo con el Oso de plata al mejor director gracias al drama de época Aferim!, en 2015.

Con Toata lumea din familia noastra (Everybody in Our Family), 2012, y su premio a la mejor película conquistó Sarajevo y recibió premios y distinciones internacionales; y con Inimi cicatrizate (Scarred Hearts) título que también forma parte de la retrospectiva, logró el Premio Especial del Jurado en el Festival de Locarno.